Agua ardiente que rueda por mis mejillas, arrastrando el contenido de maléficas pesadillas, aquellas que sufro desde que me dejaste, desde que fuiste , influenciada por aquella mala estrella, aquella mala sombra que te impidió ver todo lo bueno y maravilloso que reside en mí.
Agua de vidrio que corta la carne y que ignora el dolor del valiente que gime y que espera anhelante alguna caricia de consuelo, para acallar ese duelo desesperante que lleva en su alma.
Agua de sangre, que ya no es roja, porque mi rabia y mi coraje le quitaron el color , para llevarlo a lo mas profundo de mi corazón, para llenarlo de sangre, valga decir del recuerdo de ella y su sin razón y su desamor.
Agua que corta y quema, corta el vidrio el vidrio filoso, quema la sal del mar de mis tormentos, que yo para purificarme, para aliviarme , hago que brote como un torrente , como río que corre a la mar.

Escribes muy bien...demasiado bien..yo hace poco que estoy en esto..empecé escribiendo relatos de terror y acabé sin darme cuenta haciendo poemas..la vida da sorpresas ...hay caminos que sin saber como nos atrapan... como buena virgo siempre me estoy haciendo preguntas....Saludos.